Desde comienzos de 2024, comenzamos con una huerta en un espacio publico, luego abarcamos los alrededores, limpiando. Luego forestando. La y las huertas fueron expulsadas de espacios publicos, a nivel municipal, ésta fue una de ellas, sin haber dado otro espacio para quienes concurrian (jovenes y niñeces). Por cuenta propia nos movilizamos y en un comedor convertimos un basural en una huerta. Continuando la actividad en paralelo en ambos espacios. Lo que conllevó tiempo, organizacion, dedicacion y energía, ya que no contamos con recursos económicos para financiarlo. Finalmente fue insostenible la doble actividad, priorizando nuestro espacio territorial, ubicado en 21 y 77. Al día de hoy hemos avanzado en varios proyectos de participacion de la comunidad (niñeces sobre todo) y en el proceso algunas articulaciones con la política pública (provincial)